Yaxchilán: La ciudad de la selva joven PDF Imprimir E-mail

 

Zona Arqueológica de Yaxchilán, Chiapas¹


“Yaxchilán, dentro del área maya, es una de las grandes ciudades que no sólo refleja fielmente la gran época de apogeo y mayor desarrollo en cuanto a manifestaciones artísticas y arquitectónicas; también ofrece una inmensa cantidad de posibilidades de investigación, tanto por su larga secuencia de ocupación como por su influencia y participación en el vasto territorio situado entre México y Guatemala²

La zona arqueológica de Yaxchilán se ubica en la margen izquierda de la cuenca superior del río Usumacinta, frontera internacional entre México y Guatemala, en la porción oriental del estado de Chiapas.


En la actualidad, esta zona arqueológica recibe el nombre de Yaxchilán que en lengua maya significa Piedras Verdes, sin embargo a lo largo del tiempo ha sido bautizada de diversas maneras, en 1882 el explorador francés Alfred Maudsley la nombra como MenchéTiamit, una mezcla de lengua maya y náhuatl, que significa La ciudad de la selva joven, posteriormente Desiré Charnay la nombra como ciudad Lorillard, en honor a un excéntrico millonario que patrocinaba sus expediciones por tierras Mayas. El nombre con el que conocemos actualmente a esta antigua ciudad maya se atribuye a TeobertMaler quien la bautizó así en 1897. A pesar de ello, ninguno de estos nombres corresponden al designio original, recientes investigaciones en materia de epigrafía han permitido identificar el glifo emblema de esta ciudad, proponiendo que el nombre antiguo de Yaxchilán era Pa´ Chan que en maya significa Cielo hendido o Cielo partido³.

Yaxchilán estuvo habitado por más de mil años, las evidencias más tempranas sugieren una primera ocupación alrededor del año 300 a.C. la cual consistía en una pequeña aldea que al paso de los años se convirtió en una poderosa y compleja ciudad que interactuó con otros sitios en una amplia región. Sin embargo sobre esta primera época es muy poco lo que se conoce. El momento de apogeo de esta antigua ciudad maya corresponde al periodo clásico tardío, siendo su última inscripción correspondiente al 808 d.C. El abandono del sitio está fechado para el 900 d.C.4
 

 

Ubicación de Yaxchilán
 

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Arquitectura

Arquitectura

Dentro del área nuclear del sitio, hasta el momento han sido identificados 120 edificios de diversos tipos y funciones, siendo alrededor de 50 edificios los que actualmente pueden ser visitados, distribuidos en tres conjuntos mayores: La Gran Plaza, La Gran Acrópolis, y La Pequeña Acrópolis. Los tres conjuntos están conectados entre sí a través de escalinatas, rampas y terrazas. El acceso al sitio se da por el edificio 19 conocido como El Laberinto, al noreste del mismo se encuentra el edificio 17 identificado como un baño de vapor o Temazcal, en este mismo conjunto se ubica también la cancha de Juego de Pelota, el edificio 21 que contiene la estela 35 dónde aparece la señora Ik-Craneo, madre de Pájaro Jaguar IV, realizando un autosacrificio; los edificios 12 y 13 con profusos dinteles con inscripciones, hacia el extremo este de La Gran Plaza se encuentran una gran cantidad de estelas que narran sucesos históricos de los gobernantes de la ciudad, sobresale la estela 12, originalmente empotrada al frente del edificio 40.
 


Mapa de la Zona Arqueológica de Yaxchilán (Dirección de Operación de Sitios, INAH)

En la parte central de la Gran acrópolis, se encuentran unas largas escaleras que conducen al edificio 33, sin lugar a dudas la construcción más representativa de Yaxchilán, un edificio de planta rectangular de una sola crujía y con tres accesos centrales, rematado con decoraciones de crestería en el techo, al interior del edificio 33 se puede observar una escultura decapitada del gobernante Pájaro Jaguar IV, a su costado descansa su cabeza. En la parte exterior del edificio se puede apreciar la banqueta 2 conformada por grabados glíficos con representaciones de jugadores de pelota. Al frente del edificio se encuentra una estalactita a manera de estela.

En la parte más alta del sitio, por arriba del edificio 33, se encuentra la Acrópolis sur, un área de paso restringido para la población en general y a la cual sólo podían accesar los gobernantes y miembros de la elite de Yaxchilán, conformada por los edificios 39, 40 y 41, dentro de los cuales sobresale el edificio 40 con estelas al frente. En otro espacio de la zona arqueológica se ubica La Pequeña Acrópolis hacia el sector oeste del sitio, conformada por recintos habitacionales, lugar dónde residían los gobernantes y algunos miembros de la elite de Yaxchilán.

Una de las características más sobresalientes de Yaxchilán son la gran cantidad de dinteles con escritura glífica, hasta el momento se han podido identificar un total de 60. En estos se narran diversos aspectos de la vida de sus gobernantes y sus andanzas políticas.

 
Gobernantes

Sus gobernantes5

Por la gran cantidad de inscripciones en dinteles y estelas, se conoce una buena parte de la historia dinástica de los gobernantes de la ciudad. La historia da inicio en el periodo clásico temprano, la primera referencia epigráfica proviene del dintel 11 y corresponde a 337 d.C. fecha en que se da la ascensión del gobernante fundador de la dinastía de Yaxchilán, el señor YoaatB'alam I-Progenitor Jaguar, es entonces que el desarrollo social, político y económico de la ciudad comienza a incrementarse. Hacia 554 d.C. se inicia la construcción de algunos edificios en la ciudad como el 7sub, 77 y 78, así mismo durante esta etapa se realizan las primeras nivelaciones de la Gran Plaza.

A partir del 600 d.C. inicia el apogeo de esta ciudad, el cual perdurará por los próximos 200 años. Entre 613 y 672 d.C. se incrementa la actividad constructiva de manera importante, en este momento ya es factible observar con claridad la Gran Plaza así como el área nuclear de la ciudad, delimitando de esta manera el eje mayor de la ciudad y estableciéndose la primera subdivisión interna. A partir de este momento el sitio queda delineado formalmente y por medio de su desarrollo se muestra un crecimiento estable de la población alrededor del área monumental; esto incluye ambos lados del río. Durante este tiempo gobierna el señor YaxunB'alam III-Pájaro-Jaguar III (629-669 d.C.).

Entre los años de 672 y 731 d. C. se dan en el sector noroeste de la plaza los mayores cambios en la ciudad, se construye el edificio 19 la construcción más compleja y extensa del sitio. Así mismo se levanta la estructura 14 que alberga el recinto para el juego de pelota. Durante este periodo específicamente en 681 d.C. el hijo de Pájaro Jaguar III, ItzamnaajB'alam II-Escudo Jaguar I asciende al poder, siendo el primer gran gobernante de Yaxchilán, entre sus esposas se encuentran la señora K'ab'alXook y la señora I’kCraneo de Calakmul, en este momento se da un auge en la actividad militar de la ciudad así cómo el inicio de su máximo apogeo. Para este momento Yaxchilán mantuvo relaciones antagónicas con sitios cercanos como HixWitz, Lacanjá y Piedras Negras; dominó ciudades como el Chicozapote y La Pasadita. Tras su muerte en 742 d.C. encontramos en Yaxchilán un largo periodo de aparente inestabilidad política el cual es conocido como interregno y que tendrá una duración de diez años, este es uno de los periodos más prolongados sin gobernantes conocidos en la historia de las ciudades del clásico Maya y que diversos investigadores caracterizan como un momento de lucha encarnizada para acceder al trono de Yaxchilán6.

El acceso del siguiente gobernante de Yaxchilán, Yaxun Balam IV-Pájaro-Jaguar IV, se da en el año 752 d.C. él era hijo de una de las esposas de Pájaro Jaguar III, la señora I’kCraneo de Calakmul, por lo que su entronización solamente se pudo dar tras la muerte de la señora K'ab'alXook. Pájaro jaguar IV continuó el esquema militar de su padre y abuelo, muchas de sus hazañas militares están registradas en el monumento 20. Durante su mandato la ciudad alcanzó el máximo esplendor en su historia y se construyeron más de la mitad de los edificios que actualmente conocemosentre ellos el edificio 33.

En 769 d.C.ItzamnaajB'alam III-Escudo Jaguar III, hijo de Pájaro Jaguar IV, asciende al trono, gobernó hasta el año 800 d.C. Al final de su gobierno inicia la última etapa de Yaxchilán. La última fecha registrada en el sitio es entre el año 800 y 808 d.C., cuando la ciudad era gobernada por Mahk’ina (Cráneo) IIIhijo de Escudo-Jaguar II, todo parece indicar que después de esta fecha cesa la construcción de edificios, al igual que las relaciones comerciales con otras ciudades. Tras esta fecha da inicio el abandono de la ciudad. Para el 900 d. CYaxchilán es abandonada, ocasionalmente será visitada por grupos de lacandones mayas quienes oraban en sus templos hasta que la antigua ciudad maya fue redescubierta en el siglo XIX.

 
Exploraciones

Exploraciones en Yaxchilán7

Las primera referencia de Yaxchilán se da en 1833, coronel Juan Galindo gobernador del departamento del Petén quién tras recorrer el río Usumacinta publica en su libro Descriptions of theriver Usumacinta in Guatemala la primera referencia sobre el sitio arqueológico de Yaxchilán. Galindo proporciona una vaga descripción sobre su ubicación y características: “en el banco izquierdo del río Usumacinta en una extensa curva, existen  extraordinarias y extensas ruinas con notables monumentos de piedra”8.

En 1881 el profesor Edwin Rockstroh del Colegio Nacional de Guatemala visita Yaxchilán. Un año después Alfred Maudslay, por información de Rockstroh visita el sitio, describe muchos de sus edificios y realiza un croquis de su disposición indicando el estado de conservación de varios de estos edificios. Dos días después de su arribo envía a tres de sus acompañantes por provisiones con los Lacandones, a su regreso entregan a Maudslay una carta firmada por el explorador de la misión científica francoamericanaDesireCharnay, notificándole que se ubicaba a orillas del río en un lugar conocido como Paso Yaxchilán y que tras terminar de negociar por embarcaciones, arribaría al sitio. Al día siguiente Maudslay envía a sus hombres a recoger a Charnay. Durante su estancia en Yaxchilán, Maudslay describe varios de sus edificios y hace un croquis general del sitio. Selecciona un dintel en relieve que estaba en uno de los edificios derruidos y decide llevárselo consigo de vuelta a Inglaterra. Este “excelente ejemplo del arte maya”9 como lo nombra, actualmente esta resguardado en el museo Británico y corresponde al dintel 24.

Desiré Charnay, había escuchado del jefe político del poblado de Tenosique, Tabasco de la existencia de una pila de piedras que sobresalía del río similar a una antigua cepa de puente, al arribar a Yaxchilan en las embarcación de Maudslay, ”tras una malsana navegación” como define su viaje, desecha la idea del puente, pues se trata de un basamento piramidal cubierto por el río, considera a las ruinas “extrañas y casi nuevas en su disposición, pero palencanas por su arquitectura y los detalles de la decoración”. Nombra a la antigua ciudad como Ciudad Lorillard en honor del patrocinador de la expedición. En total Charnay cuantifica que el sitio debe estar conformado por entre 15 y 20 edificios, entre templos y palacios para los principales, a su alrededor, señala, estaban las cabañas para la gente del pueblo y los esclavos. Nota similitudes con Palenque pero en un estilo más burdo. Charnay justifica no haber realizado una exploración completa debido a la densa vegetación y carencia de elementos técnicos. El 26 de Marzo Maudslay levanta el campamento y continúa su exploración río abajo, mientras que Charnay regresa a Tenosique río arriba.

En 1891 Gerónimo López de Llergo, visita la antigua ciudad, describe muchos de sus edificios y realiza un mapa topográfico del sitio abarcando la Gran Plaza y la Gran Acrópolis. Para su realización utilizó instrumental topográfico preciso por lo que este levantamiento presenta información detallada de la topografía del sitio y de sus elementos arquitectónicos.

Seis años después TeobertMalerarriba por el río Usumacinta a Yaxchilán siendode nueva cuenta la pila de piedras sobre el río la referencia en el paisaje de acceso al sitio, sin embargo esta era casi imperceptible debido a que cuando Maler llegó la creciente era muy alta. Los trabajos que realizo se enfocaron en el mapeo y descripción de algunos de sus edificios, identificandolos conjuntos arquitectónicos y destacando la Acrópolis.

Durante 1927, debido al gran interés suscitado por el sitio arqueológico la Secretaría de Educación Pública decide hacerse cargo de la custodia del sitio, designando para este fin algunos custodios.

En 1931 Sylvanus G. Morley, Karl Ruppert y John Bolles llevan a cabo una descripción formal de los edificios y características generales de Yaxchilan, así mismo realizan el mapa topográfico del sitio, el cual estuvo a cargo de Bolles, quién incorpora los edificios descritos por Maler pero asignándoles número consecutivo, de esta manera los edificios conocidos pasaron a ser 88 en vez de los 52 hasta entonces reportados, define además el grupo conocido como la Plaza principal y describe sus elementos constitutivos. Seis años después publican la obra The Inscriptions of Peten obra que narra la expedición de Morley, Ruppert y Bolles por diversos sitios Mayas.

1934, Linton Satterwaite realiza una expedición a Yaxchilán, comparando sus edificios con los de la vecina ciudad de Piedras Negras intentando establecer analogías arquitectónicas para definir así la cronología de estos dos sitios.

A principios de la década de los cincuentas Thompson publica The Introduction of Puucstyle of dating at Yaxchilan. En 1963 Tatiana Proslouriakoff publica Historical Data in the Inscriptions of Yaxchilán Vol 1 y Vol. 2.

1970, Ian Graham realiza el registro gráfico de varios monumentos de Yaxchilán ubicándolos espacialmente en el mapa de Bolles, este trabajo sería incluido posteriormente en la obra Corpus of Maya Hieroglyphic Inscription editada por el Peabody Museum. En los tres volúmenes de este trabajo se incluyen los dinteles labrados y las escalinatas con inscripciones del sitio.

Entre 1973 y 1985 El INAH realiza un proyecto de investigación enfocado en la investigación y conservación de esta antigua urbe, para la ejecución del proyecto fue designado el arqueólogo Roberto García Moll. A lo largo de más de diez temporadas de investigación, García Moll desarrolla uno de los proyectos más importantes en el área Maya, pionero en la metodología empleada en la conservación y exposición de sus edificios. Los objetivos planteados en el proyecto incluían la conservación del sitio y su investigación sistemática, esto permitiría llegar a obtener una interpretación sobre la el colapso durante el clásico en las tierras bajas desde una perspectiva de una ciudad como Yaxchilán. A lo largo del proyecto se lograron liberar en total 36 edificios bajo un enfoque que descartó toda reconstrucción arquitectónica de los edificios, únicamente consolidando los elementos presentes durante la excavación y evitando el retiro de vegetación mayor de los edificios, pues se consideró que esta representa parte del proceso histórico del lugar. Durante el proyecto además se llevó a cabo el análisis detallado del estado de conservación de los 120 edificios que confirman el área nuclear. Entre 1989 y 1990 los arqueólogos Daniel Juárez Cossío y Mario Pérez Campa continúan con las exploraciones arqueológicas.

Las investigaciones en Yaxchilán continúan hasta nuestros días estando enfocadas principalmente en el estudio epigráfico de sus monumentos, buscando de esta manera abundar en la comprensión de la historia de los mayas durante el periodo clásico. Además en la actualidad el Instituto Nacional de Antropología e Historia realiza de manera permanente trabajos de conservación y mantenimiento del sitio.

 

 
Arqueólogos

Los Arqueólogos


Roberto García Moll*

Su paso por los puestos administrativos obedecen en amplia medida a su trayectoria académica. Roberto García Moll, presidente del Consejo de Arqueología (2009), es una de las figuras señeras de esta disciplina de la que ha sido uno de sus mayores impulsores en México, tanto desde la investigación como desde la academia. Baste decir que el mundo maya, es su enorme complejidad, no se comprendería hoy sin una serie de nombres, entre ellos el suyo, cuyas aportaciones en este campo han abierto nuevas preguntas, ampliado los horizontes del trabajo arqueológico.

En 1973, al titularse simultáneamente como licenciado en arqueología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y como maestro en ciencias antropológicas por la UNAM, García Moll, a sus escasos treinta años de edad, recibió la encomienda, mediante concurso, de hacerse cargo de uno de los proyectos mas ambiciosos que emprendió entonces el INAH: fue nombrado director del Proyecto Arqueológico de Yaxchilan,. En Chiapas, e inicio así lo que a todas luces fue una aventura intelectual por el mundo maya, que no abandono desde entonces.

Las 12 temporadas de excavación en Yaxchilán, en un meandro del rio Usumacinta, en la frontera con Guatemala, que el INAH recién había decidido intervenir y cuya investigación requirió de enorme esfuerzos logísticos dada su ubicación y el aislamiento en que se encontraba por la falta de caminos y vías de acceso, se prolongaron hasta 1986, y marcaron su prolífica labor de investigador a través de la publicación de decenas de libros, artículos y ensayos que se vieron enriquecidos cuando entre 1981 y 1987 fue nombrado director de los arqueológicos de Bonampak y Palenque, en Chiapas, y Pomona, en Tabasco también en el área maya.

El principio de los años setentas era un México distinto. Las carreteras no llevaban a todos los confines del país y las comunidades se concretaban al correo y el telégrafo en poblaciones pequeñas. Había limitaciones de todo tipo. Era la lucha con la selva, con las enfermedades tropicales, con la rica fauna, con las enormes carencias de un aislamiento que podía prolongarse hasta por medio año o más. A Yaxchilán se llegaba y se salía en pequeñas avionetas que solo podían volar cuando el tiempo lo permitía, por lo que  el grupo de arqueólogos y trabajadores que encabezada Roberto García Moll debía arreglárselas como podía en un aislamiento expuesto a todos los buenos y malos momentos que se viven en el trabajo de campo.

Sin embargo, aunque fue una tarea monumental y le ocupo 13 largos años, las zonas arqueológicas mayas no fueron su única preocupación pues entre 1972y el 1982 dirigió también las excavaciones en el ex convento de San Jerónimo recién expropiado por el gobierno federal e intervenido por el INAH. Gracias a esta intervención, por primera vez se tuvo conocimiento a través de evidencias materiales del complejo mundo conventual femenino. El Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz fue rescatado y decretado Patrimonio Nacional.

Cuando encabezo estas investigaciones, hacia ya muchos años que había iniciado su trabajo de escritor especialista en arqueología. De hecho, lo inicio casi desde el momento en que decidió ingresar a la Escuela Nacional de Antropología e Historia. “Un Chac Mool de Cholula” (1965, articulo publicado en el Boletín del INAH numero 22, corresponde a esa época).

En su adolescencia,  Roberto García Moll ya tenia en mente estudiar arqueología, aunque pensó que esta destinado a continuar la tradición familiar y estudias ingeniería textil, pues su familia tenia un par de fabricas de telas en su natal Puebla, pero sus padres respetaron y alentaron su vocación.

Nació en Puebla, en 1943. Formado en el Colegio Americano y posteriormente en el Colegio Alexander von Humboldt, y desecha la idea de ingeniaría, durante su ultimo año de preparatoria, conoció a José Luis Lorenzo, a la sazón director del Departamento de Prehistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Lorenzo hacia excavaciones en  la región y llevaba a sus alumnos a realizar trabajo de campo; a García Moll le toco en suerte que lo invitara a una de esas excavaciones en la cercanías. Fue el encuentro de una vocación definitiva y que cambio para siempre sus expectativas de vida.

El siguiente semestre estaba ya inscrito en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Con Lorenzo como maestro, embarcado en una aventura intelectual que ha ocupado desde entonces cada momento de su vida y que lo ha llevado a desempeñar diversos cargos y responsabilidad en un campo tan fértil como el de la investigación arqueológica en México y el de la institución que la rige.

Reflejo de esta simbiosis es su enorme producción bibliográfica plasmada en decenas de libros y artículos y un laborioso e incesante trabajo de investigación, que no ha abandonado ni siquiera cuando ha debido desempeñar puestos administrativos en el INAH y representado a éste como presidente y secretario en diversas comisiones y seminarios académicos en México y en el extranjero.

En la ENAH encontró la motivación que requería, y el aprecio y reconocimiento de la generación destacada en el terreno de la investigación arqueológica. Entre sus condiscípulos se encontraban María Elena Salas, Efraín Castro, Jüergen Brüggeman, Maricarmen Serra Puche y Sonia Lombardo de Ruiz, muchos de ellos maestros de la nuevas generaciones y formados bajo la tutela de profesores de la talla de José Luis Lorenzo, Jaime Litvak, Román Piña Chan, Wigberto Jiménez Moreno, Pedro Bosch-Gimpera, ex rector de la Universidad de Barcelona y exiliado en México, y Johanna Faulhaber, entre otros.

Justamente como ayudante de Litvak se inicio como profesor en el ENAH (1968-1987), labor que con solo breves interrupciones no ha abandonado nunca, particularmente en lo que refiere a la enseñanza de métodos y técnicas de investigación, pero también en el trabajo de campo propiamente dicho porque, como lo ha escrito, es en las excavaciones donde inicia todo, donde empieza a armarse la realidad arqueológica, donde el pasado se hace presente.

Porque García Moll, entre muchas otras características que lo definen, ha sido también pionero en la investigación de campo.

Antes de Yaxchilán trabajó en Tlatilco, Estado de México, y en Baja California Sur, en un proyecto sobre cazadores-recolectores, hasta que Guillermo Bonfil, entonces director del INAH, decidió su nombramiento como director del proyecto Yaxchilán, trabajo  que marco de manera indeleble la carrera del arqueólogo, del investigador y del divulgador que había en García Moll. Este nombramiento, sin embargo, había tenido ya un antecedente, pues el 1972-1973 había  sido director del Proyecto Arqueológico de Tepepayeca, en Puebla, a donde llevaba a prácticas a sus alumnos de la ENAH. De cada una de estas investigaciones no solo hay una extensa bibliografía, que alcanza en 20009 mas de 200 publicaciones entre libros, artículos, ensayos, informes, peritajes, catálogos fotográficos y guiones, congresos, simposios y coloquios, así como conferencias nacionales e internacionales, una labor que lo mantiene vigente y que cada año le permite seguir produciendo una obra tras otra, sino también un importante numero de tesis bajo su dirección.


*Por: Javier González Rubio Iribarren
2010 Forjadores del INAH 1939-2009. INAH México




Daniel Juárez Cossío

Egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia en 1979. Obtuvo el título de arqueólogo en 1984 cuya tesis se publicó en 1989. En ella resume sus trabajos de exploración en el antiguo claustro de San Jerónimo donde vivió Sor Juana Inés de la Cruz. Dicho trabajo formó parte de las primeras experiencias que en la década de los años setenta se realizaron en el ámbito de la arqueología histórica.

Desde 1978 se involucró en el proyecto Yaxchilán dirigido por Roberto García Moll hasta prácticamente 1997. Durante ese lapso también realizó excavaciones en Bonampak, El Cayo en colaboración con la Universidad de Calgary, Palenque, Pomoná y Moral-Reforma, una vasta región que comprende la cuenca del Usumacinta y las Tierras Bajas Noroccidentales del área Maya. Esta experiencia lo llevó a incursionar en el ámbito de la conservación y cursó la maestría de Restauración Arquitectónica en la Escuela Nacional de Conservación Restauración Y Museografía; la cual aunque concluyó no ha obtenido el grado.

En 1998 realizó exploraciones en Plazuelas, municipio de Pénjamo, Guanajuato, con el propósito de comprender el fenómeno de epiclásico en aquella localidad y avanzar su experiencia en la conservación.

En 2002 colaboró con Iván Šprajc del Centro de Investigación Científica de la Academia de Eslovenia, en un amplia prospección que se realizó en el sureste de Campeche. Desde ese mismo año y hasta el 2004 se desempeñó como titular de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH.

Entre los años 2005 a 2011 colaboró con Jorge Quiróz en las exploraciones de Tancama en la Sierra Gorda queretana. Durante los años 2008 y 2010 fue invitado por el Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, para colaborar en la restauración y conservación de las tumbas de Río Azul al noreste del Petén. Actualmente colabora en las excavaciones que realiza Rodrigo Liendo del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM en el proyecto Chinikiha’ y se desempeña como Curador de las Colecciones Mayas del Museo Nacional de Antropología.

 

 
Fotos

 
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Sitio web: Zona Arqueológica de Palenque

Radio INAH: Élite maya de Yaxchilán producía artesanía exclusiva
 
Information: Charnay, Desire. Chapter XXII: Lorillard Town (Charnay and Maudslay at Yaxchilán) En: The Ancient cities of the New World. 1887

Sitio web: Sala Maya del Museo Nacional de Antropología

Video INAH: Arqueología de Chiapas
 

 
Bibliografía

Referencias bibliográficas

García Moll, Roberto
2003 La arquitectura de Yaxchilán. INAH. Plaza y Valdés editores. México.
http://goo.gl/3Wsnc


García Moll, Roberto y Daniel JuarezCossio
1986 Yaxchilán. Antología de su descubrimiento y estudios. Colección científica no. 152. INAH. México.

González Rubio Iribarren, Javier
2010 Forjadores del INAH 1939-2009. INAH

Graham, Ian
1979 Corpus of Maya Hieroglyphic Inscriptions, Volume 3, Part 2: Yaxchilan. Peabody Museum, Harvard University.
1982 Corpus of Maya Hieroglyphic Inscriptions, Volume 3, Part 3: Yaxchilan. PeabodyMuseum, Harvard University.

Martin, Simon y NikolaiGrube
2002 [2000] Crónica de los reyes y Reinas Mayas. La primera historia de las dinastías Mayas. Ed. Planeta. México.

Martin, Simon.
2004 Un Cielo partido: El antiguo nombre de Yaxchilán como Pa’ Chan. En PariJournal 5(1): 1-7

Mathews, Peter
1997 La escultura de Yaxchilán. Colección Científica del INAH. No 368.

Vega Villalobos, María Elena
2008 La composición dinástica de Yaxchilán durante el reinado de YaxuunB’ahlam IV. En: Estudios de Cultura Maya XXXI pp. 17-44IIF-UNAM

 

 

 

Última actualización el Jueves, 14 de Mayo de 2015 14:17