Cenotes de Yucatán y Quintana Roo: El agua del origen PDF Imprimir E-mail

 

Arqueología subacuática en Cenotes1

“México es conocido como la meca de los sistemas acuáticos subterráneos. El potencial de investigación en éstos, así como en los demás cuerpos de agua interiores, es enorme, ya que en muchos casos los contextos se han preservado intactos a lo largo de milenios. Resulta urgente atender esta porción de nuestro legado cultural, antes de que los buzos, que desconocen su valor, lo sigan alterando y saqueando, destruyendo con ello la posibilidad de obtener conocimiento por medio de investigaciones científica2”.

Una característica del paisaje en la península de Yucatán son sin lugar a duda los cenotes, fuentes de agua y de mitos entre los antiguos mayas. Los primeros asentamientos humanos se ubicaron en las inmediaciones de los profundos pozos naturales que les abastecían de agua para la sobrevivencia. En el ámbito religioso los cenotes representaron la entrada terrestre hacia el inframundo: Xibalbá. Recientes investigaciones han permitido esclarecer aspectos sobre los más antiguos pobladores de la península pues, aparte de los artefactos arqueológicos mayas, son comunes los restos óseos humanos y de megafauna de los cuales se ha podido obtener una antigüedad entre 8,000 a 12,000 A.P. (antes del presente).

 

Ubicación de la zona arqueológica

 

Formación

Formación

Hace 13 mil años, cuando la última glaciación llegaba a su final, la Península de Yucatán era muy diferente a lo que actualmente conocemos. Esta región, como todo el planeta, se ha modificado radicalmente debido a los cambios climáticos. El nivel del mar se encontraba a 65 metros por debajo del nivel actual, por lo que los cenotes se encontraban secos, se trataba más bien de una serie de cuevas. La vegetación no era selvática sino tipo pradera y en ella habitaban animales hoy extintos. Cuando los casquetes polares de hielo de la Tierra comenzaron a derretirse, hace unos 8,000 años, estas cuevas se inundaron como resultado del crecimiento del volumen de los mares. La temperatura del planeta se hizo más cálida

Las rocas que afloran en la superficie de la Península de Yucatán son antiguos arrecifes de coral y sedimentos calcáreos del fondo marino. Esta condición ha permitido que se desarrolle un proceso conocido como karstificación, que es la acción de dilución progresiva de las rocas, provocada por el agua de lluvia y los ácidos orgánicos. Gracias a ese proceso se forman cavernas, cuevas, ríos subterráneos y dolinas. Las formaciones de este tipo que llegan a colapsarse reciben el nombre de cenotes, derivación de la palabra maya ts´onot, que significa abismo, profundidad, lagos de agua dulce muy hondos o pozos, profundidad sin fondo, o ts´ono´ot, que significa caverna con agua depositada, receptáculo de agua profunda.
 
Los huesos de animales que se han encontrado en las cuevas, hoy sumergidas, corresponden a especies que no pueden vivir en selvas sino en praderas, en ambientes semejantes a los que existen en África. Ahora se sabe que en la Península de Yucatán vivió una especie extinta de equino pequeño llamado “caballo americano”.  También se han identificado restos de mastodontes, armadillos gigantes, murciélagos, tapires y camellos.
 
A la fecha se han registrado diez cuevas sumergidas en los estados de Quintana Roo y Yucatán con restos de carbón de fogatas humanas, varios esqueletos de animales pleistocénicos y tres esqueletos humanos completos. Los fechamientos que se han realizado mediante las técnicas de Carbono 14 y Uranio-Torio muestran que los tres esqueletos humanos podrían ser de los más antiguos de México (entre 13,000 y 11,300 años).
 
Los mayas de la Península de Yucatán, región conocida como “planicie del norte”, se adaptaron a un ambiente que carece de ríos y lagos, de ahí la importancia de los cenotes como fuentes vitales de agua. Como espacios sagrados, los cenotes fueron relacionados con la fertilidad y eran considerados lugares del nacimiento de la vida, contenedores de agua virgen o suhuy ha', punto de origen de algunos grupos sociales o linajes, accesos al mundo de los muertos o Xibalbá. Sin duda, el cenote más famoso es el Cenote Sagrado de Chichén Itzá, donde los mayas realizaron sacrificios humanos y depositaron numerosas ofrendas.
 
Los cenotes, al igual que las cuevas, como entradas al Xibalbá, se convirtieron en cámaras funerarias naturales. En diversos cenotes se han registrado importantes depósitos de esqueletos humanos, llegando a contabilizarse más de 100 esqueletos en uno de ellos. Es posible que fueran utilizados por ciertos grupos como cementerios acuáticos y que no se relacionen con sacrificios humanos. En algunas ocasiones los mayas bajaron a los cenotes a depositar a sus muertos de forma cuidadosa, en pequeñas cuevas sobre el nivel del agua, acompañados de ofrendas. También pudieron dejar los cuerpos flotando, quizás envueltos en mantos. La descomposición de los cadáveres generó que las partes del cuerpo se dispersaran antes de llegar al fondo, por lo que es común encontrar los huesos aislados. Es posible que algunos fardos se llenaran con piedras, para que los cadáveres se sumergieran.

En la época virreinal los cenotes fueron utilizados para el abastecimiento de agua. Un gran número de conventos tenían norias a la entrada de algún un cenote. Se han encontrado muchos objetos de porcelana, vidrio y cerámica de ese periodo. En el cenote que se encuentra dentro del convento de San Bernardino de Siena, en la ciudad de Valladolid, Yucatán, se encontró una gran número de rifles, así como un cañón, estos objetos fueron arrojados muy seguramente por el ejército federal para evitar que los mayas tuvieran acceso a ellos durante la toma de la ciudad de Valladolid por los mayas en 1847 durante la Guerra de Castas.

 

 
Los cenotes

Los cenotes

Cenote sagrado, Chichén Itzá, Yucatán

El cenote sagrado de Chichen Itzá es uno de los cuerpos de agua que mayor atención ha recibido.

Su historia guarda pasajes de diversas índoles, desde los tiempos de Edward Thomson, hasta el Dr. Piña Chan. El primero de ellos una hacienda cuyos terrenos colindaban directamente con las ruinas de Chichén Itzá, a lo largo de dos temporadas (1904-1909 y 1910-1911) draga el cenote, llevándose las piezas recuperadas al Museo Peabody de la Universidad de Harvard. Por su parte están las investigaciones de William Folan y Piña Chán bombeando el agua del cenote y recuperando alrededor de 100 vasijas, artefactos de oro, pedernal, jade, cristal de roca, obsidiana, además de fragmentos de textiles, copal, hule, corales, conchas, ámbar, cuarzo, pirita, ónix, huesos humanos y de animales. Hasta los modernos trabajos de análisis de los materiales y su reinterpretación.
 

Cenote Aktun Ha (hoyo negro), Quintana Roo
El cenote Aktun Ha, se encuentra en Quintana Roo cerca del pueblo de Tulum.Recientes investigaciones en el sito permitieron registrar la existencia en su interior de un cráneo humano y huesos de megafauna prehistórica. A raíz de este hallazgo se generó un proyecto multidisciplinario de investigación coordinado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia a través del cual se continúa con la exploración del cenote y de sus vestigios arqueológicos. Fechas estimadas datan el hallazgo alrededor de 10,000 años antes del presente.

 

 
Arqueología Subacuática

Breve Historia de la Arqueología Subacuática en México3

1904-1911  Edward H. Thompson primer cónsul de Estados Unidos en Yucatán, compra una hacienda cuyos terrenos colindaban directamente con las ruinas adyacente a las ruinas de Chichén Itzá, durante dos temporadas (1904-1909 y 1910-1911) explora el Cenote Sagrado. Thompson utilizó una draga ya que la poca visibilidad en el agua impidió bucear con escafandra. Entre los objetos recuperados por Thompson se encuentran materiales únicos en el área maya, como piezas de jade, oro, cobre, obsidiana, masas de copal, 119 esqueletos y hasta trozos de textil que acabaron en el Museo Peabody de la Universidad de Harvard. El hecho de haber sacado del país las piezas prehispánicas hizo que el gobierno de México demandara a Thompson años mas tarde. Esto fue conocido como el caso Thompson, quien alegaba que él mismo era propietario de las tierras donde antes había existido el centro de una importantísima ciudad maya. Su caso contribuyó a sentar los precedentes para desarrollar una legislación de protección a los restos del pasado en nuestro país.
 
1957-1959  Como parte del proyecto, Programa de Investigación de la Península de Yucatán de La Universidad de Tulane y la National Geographic Society, dirigido por el Dr. Willys,  Andrews IV, los buzos Robert Marx, Luis Marden y Fernando Euan, exploran el cenote Xlacah de la antigua ciudad de Dzibilchaltún en Yucatán. Durante la exploración subacuática se extrajeron fragmentos de vasijas tanto para transporte de agua como de ofrendas, además restos óseo humanos y de animales, artefactos de piedra, de concha y de madera, correspondientes al periodo Clásico tardío - Clásico terminal, momento de auge del sitio.
 
1960  Nace la arqueología subacuática como disciplina científica. Se le atribuye a George F. Bass de la Universidad de Pensilvania el empleo de métodos y técnicas para realizar la excavación de un barco bizantino a más de 40 metros de profundidad.
 
1967-1968  El Instituto Nacional de Antropología e Historia junto con la National Geographic Society y el Club de Exploraciones y Deportes Acuáticos de México (CEDAM), a través del Dr. Román Piña Chán, retoman las investigaciones en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá. El procedimiento fue bombear el agua del cenote y aclararla con productos químicos. El agua que se extraía pasaba por una malla donde quedaban las piezas succionadas y en las partes del fondo que quedaron al descubierto se hicieron excavaciones “en seco”. De estos trabajos se recuperaron alrededor de 100 vasijas, artefactos de oro, pedernal, jade, cristal de roca, obsidiana, además de fragmentos de textiles, copal, hule, corales, conchas, ámbar, cuarzo, pirita, ónix, huesos humanos y de animales. El estudio de los huesos mostró que las mujeres no eran la mayoría de las personas sacrificadas.
 
1979-1983  Se lleva a cabo el primer proyecto de investigación subacuática en México, el cual tuvo lugar en el Arrecife Cayo Nuevo, en la Sonda de Campeche, en el Golfo de México. Ahí dos buzos norteamericanos habían descubierto en 1979 un cañón de bronce del siglo XVI, y dieron aviso a las autoridades. A partir de esto, a lo largo de cuatro temporadas de campo, en colaboración con arqueólogos subacuáticos del Instituto de Arqueología Náutica de la Universidad de Texas A&M, se pudieron registrar dos embarcaciones naufragadas, una correspondiente al siglo XVI, a la cual pertenecía el cañón reportado originalmente y que a la postre representaría ser el más antiguo recuperado en el hemisferio oeste y fechado hacia 1552. La otra embarcación registrada en el proyecto fue fechada hacia el siglo XVIII y en su interior se recuperaron más de veinticinco cañones y varias anclas.
 
1980  A raíz de las constantes denuncias ciudadanas sobre el hallazgo de artefactos arqueológicos en medios acuáticos a nivel nacional, el INAH crea el departamento de Arqueología Subacuática, el cual queda como responsable de la preservación, investigación, conservación y difusión de la cultura material subacuática.
 
1984-1990  Se lleva a cabo un proyecto en la costa de Quintana Roo, el objetivo era localizar las estructuras mayas que pudieron haber servido como faros o como ayudas para la navegación. Los resultados del proyecto permitieron saber que muchas de estas estructuras indican zonas marítimas de peligro o cortes naturales en arrecifes. De igual forma se pudo precisar que varios de los faros modernos están en el lugar de las construcciones antiguas y que actualmente los navegantes aún usan las construcciones prehispánicas como referencia.
 
1990  Se llevan a cabo exploraciones de un naufragio del siglo XVI en el Arrecife Chitales en Bahía de Mujeres Quintana Roo, dentro de los trabajos se contempla la participación de biólogos marinos de la UNAM, con la finalidad de remover y replantar los corales que pudieran sufrir daño mientras se llevaban a cabo las exploraciones arqueológicas. Respecto a las investigaciones arqueológicas, puedo corroborarse que el descubrimiento no se trataba del naufragio de La Nicolasa, buque insignia de Francisco de Montejo, fundador de la ciudad Mérida en 1531, tal y como afirmaban los buzos que la descubrieron en los años sesentas.
 
1995  Da inicio el proyecto Flota de la Nueva España 1630-1631, entre sus objetivos se encuentra la localización de esta flota que zarpó de Cádiz en 1630 y perdió varias de sus naves a su vuelta, en 1631, tras una tormenta en el Golfo de México, así como la reconstrucción histórica de su travesía. Esta nave transportaba uno de los cargamentos de monedas más importantes del periodo colonial. Las investigacioes contemplan exploraciones en la Sonda de Campeche y Veracruz, lográndose identificar diversos vestigios arqueológicos correspondientes al siglo XVI.
 
2001  Se inicia el proyecto Atlas arqueológico subacuático para el registro, estudio y protección de los cenotes en la Península de Yucatán, el objetivo es el estudio de las condiciones actuales y el riesgo de destrucción de los vestigios arqueológicos contenidos en su interior. Algunos de los resultados alcanzados contemplan evidencias relacionadas con los primeros pobladores del continente, provenientes de las cuevas Las Palmas, El Templo y Naharon, consistentes en cuatro esqueletos, las cuales han permitido obtener fechas entre 10,000 y 13,000 A. P. (antes del presente), así como de megafuana pleistocénica como caballos, camélidos, gonfoterios, gliptodontes, etc. Los resultados alcanzados incluyen el registro del uso de cenotes por parte de los mayas prehispánicos como espacios sagrados, específicamente como depósitos mortuorios, y se recuperó una gran cantidad de vasijas completas. Con respecto a la época Virreinal, se tiene el registro de más de cien rifles de los siglos XVIII y XIX en el cenote Zii Ha, en el Exconvento de San Bernardino de Siena en la ciudad de Valladolid, Yucatán.
 
2007  En el interior del cenote Las Calaveras, en el estado de Quintana Roo, se registraron los restos de por lo menos 118 individuos concentrados en el sector sur del cenote, los entierros se encontraron desarticulados, ausentes de ofrendas y la mayor parte correspondían a adultos, lo que sugiere la posibilidad que no fueron sacrificados sino más bien se trataba de un recinto funerario, pues en contextos asociados al sacrificio humano en cenotes resulta común la presencia de individuos jóvenes o de niños
 
2009  Una docena de cráneos prehispánicos mayas, dos rifles de la época colonial y cerca de medio centenar de vasijas, algunas con una antigüedad que correspondería del año 400 al 250 a.C., fueron halladas por especialistas en arqueología subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en la profundidad de varios cenotes de Yucatán. Lo anterior durante la más reciente temporada de exploración y registro que los expertos efectuaron en cinco de estos espacios subterráneos e inundados, mismos que fueron integrados al Atlas Arqueológico Subacuático para el Registro, Estudio y Protección de Cenotes de la Península de Yucatán, con los cuales suman ya 28 los sitios de este tipo con evidencias culturales.
 
2011  Se explora el cenote conocido como Xcanyuyum en Chichén Itzá. Se recuperaron 21 vasijas, junto con diversos artefactos suntuosos de origen foráneo, fechados en el periodo posclásico Temprano, así como una ofrenda mortuoria depositada en la época prehispánica dentro de un nicho natural sumergido en las paredes de la roca, durante un ritual de petición de lluvia que debió celebrarse en los siglos IX y X, cuando los habitantes padecieron dos periodos de sequía en la región.

 

 
Arqueólogos

Los Arqueólogos

Guillermo de Anda Alanís
Guillermo de Anda nació en la Ciudad de México y es arqueólogo subacuático especializado en el estudio de cuevas y cenotes, en los que ha trabajado por más de 25 años. Actualmente es Profesor Investigador de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán, donde también funge como responsable de la sección de Arqueología Subacuática. Licenciado en ciencias antropológicas con especialidad en arqueología (UADY), Maestro en antropología esquelética (UADY) y doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM.

De Anda también ha sido instructor profesional de buceo desde hace 29 años. En este tiempo ha explorado más de 300 cuevas y cenotes, y ha sido responsable de los proyectos de arqueologia subacuática en el Cenote Tza – Itzá, el Cenote Uitzam y Tecoh Yucatan, el Cenote Kanjuyum Chichen Itzá. Yucatán, Reconocimiento Subacuático de los Cenotes de Chichen Itzá en el proyecto arqueológico: Chichen Itzá. Estudio de la Comunidad Clásico Terminal. Responsable de las actividades de registro y prospección del Cenote Holtun, Chichen Itzá, y Director del Proyecto Arqueológico “El Culto al Cenote en el Centro de Yucatán” durante los años de 2007 a 2009. Éste proyecto se basó en 5 años previos de análisis historiográfico de documentos del Siglo XVI, y durante el mismo, fueron descubiertas 14 cuevas y cenotes mencionados en las crónicas que contienen valiosa información arqueológica tal como modificaciones arquitectónicas, y evidencias de sacrificio humano y depósitos rituales de los muertos.

Se ha especializado en el estudio del ritual relacionado con el depósito de los muertos en cenotes, y en el año de 2007 recibió la mención honorifica de antropología física otorgada por el INAH, por su trabajo de análisis de los huesos humanos provenientes del Cenote Sagrado de Chichen Itzá. Ha participado como ponente en más de 30 congresos nacionales e internacionales.

Ha publicado artículos en revistas y libros nacionales y del extranjero, y actualmente se encuentra en prensa su libro: “Rituales de Muerte en el Cenote Sagrado de Chichen Itzá”. Su trabajo ha sido difundido internacionalmente a través de diferentes medios impresos y de televisión tales como National Geographic Archaeology Magazine, Der Spiegel, Science Illustrated, Current Archaeology, Mexico Desconocido, Sapiens de España, El País de España, El Mundo de España, BBC de Londres, National Geographic, Discovery Channel, History Channel, Travell Channel, The Learning Channel, Television Japonesa (NHK), la televisión Canadiense a través de History T.V. la televisión Alemana (ZDF).


Luis Alberto Martos
Arqueólogo y doctor en Antropología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia en la línea de Antropología Simbólica. Es Investigador de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH. Ha participado en numerosos proyectos de arqueología nacionales y en el extranjero, en salvamentos arqueológicos, de arqueología histórica, subacuática, arqueología de cavernas, así como exploración y restauración de monumentos arqueológicos.

Dirigió el Proyecto CALICA en Quintana Roo (1990-2011), Fortín de Yokob, Quintana Roo, (1998). Cueva de Chanchen, Yucatán. (2002), Cueva de Puyil, Tabasco (2007). Desde 2003 es director del Proyecto Arqueológico Plan de Ayutla, Chiapas y desde abril de 2011 es director del Proyecto Arqueológico Ex convento de Nuestra Señora de La Merced en la ciudad de México. A nivel internacional llevo a cabo trabajos de restauración y conservación en el “Proyecto Arqueológico El Pilar, Belice”, Proyecto de Salvamento Arqueológico “Finca Rosita”, Santa Ana, El Salvador. Proyecto de restauración en la Kallanka de “Potrero de Payogasta”, Provincia de Salta, Argentina, entre otros.

Fue Subdirector de Investigación en el Museo Nacional de Antropología en 2001 y Director de Estudios Arqueológicos del INAH de 2004 a 2010. Cuenta con una gran cantidad de publicaciones, tanto nacionales como extranjeras dónde se pueden citar: Dos mercados en la historia de la ciudad de México: El Volador y La Merced; Por las tierras mayas de oriente. Arqueología en el área de CALICA, Quintana Roo. México. Yucatán, Arqueología, arte, tradición. Es autor de la novela histórica infantil: Chan Holkanoob. Pequeños valientes.


Helena Barba Meinecke
Nació en la Ciudad de México el 30 de enero de 1970. Licenciada en Arqueología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia de la ciudad de México.  Actualmente es responsable de la Arqueología Subacuática de la Península de Yucatán por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Participó en diversos proyectos académicos en: Teotihuacan, Estado de México, a cargo de la Dra. Linda Manzanilla (IIA-UNAM); Jaina, Edzná y Manzana, Campeche, dirigido por el arqueólogo Antonio Benavidez Castillo, entre otros tantos.

Ha impartido ponencias y conferencias tanto a nivel nacional como internacional. Ha curado diversas exposiciones sobre Arqueología Subacuática en México y el extranjero. Ha organizado eventos académicos, de capacitación y difusión para el INAH, la UNESCO, la Secretaría de Marina Armada de México, la Administración Portuaria Integral, los gobiernos de los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, así como para asociaciones particulares y civiles, entre otros. Es autora de artículos científicos y de divulgación, y se ha preocupado activamente por difundir en los medios de comunicación masiva el quehacer de la arqueología subacuática.

Entre 1992-2001 Helena Barba Meinecke fue Jefa de Departamento en la Coordinación Nacional de Arqueología, durante la gestión del Dr. Alejandro Martínez Muriel. Es miembro del Colegio Mexicano de Antropólogos y Seminario Permanente de Iconografía desde 1997, y de la Acuaboard Historical Archeological Society desde 2011. Actualmente es directora del proyecto Integral para la Protección, Investigación, Conservación y Difusión del Patrimonio Cultural Sumergido de la Península de Yucatán, INAH. En esta institución ha estado a cargo de diversas comisiones especiales en México y en el extranjero, principalmente en Europa y Sudamérica. Realiza labores de gestión para la firma acuerdos y convenios de colaboración con diversas instituciones y asociaciones.

 

 
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Bibliografía

Referencias bibliográficas

Cenotes en el área Maya
2007  Revista Arqueología Mexicana no. 83. Ed. Raíces.
 
Coggins, Clemency y Orrin C. Shane III
1996  Cenote de Sacrificios. FCE. México

Largent Jr., Floyd B.
2005  Early Humans South of the Border: New Finds from the Yucatán Peninsula. Revista Mammuth Trumpet, 20: 2
 
Luna Erreguerena, Pilar
2005  Breve Historia de la Arqueología Subacuática en México. En: Revista Noticias AMIP año 1 núm. 3.
2008  La protección del patrimonio cultural subacuático. En: Tributo a Jaime Litvak. Santos, Joel, Paul Schmidt y Edith Ortiz. Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, México
 
Polaco, Oscar J., Arturo González y Carmen Rojas
2002  Se trata de un Gonfoterio. Revisión sobre hallazgo en cenote de Yucatán, National Geographic en español, sección Geográfica, noviembre de 2002
 
Priit, Visilind
2003  Watery Graves of the Mayas, National Geographic, Noviembre 2003.
 
Rex, Dalton
2005  Skeleton Keys. Revista Nature, núm. 433, 3 Febrero 2005

 

 

Última actualización el Jueves, 14 de Mayo de 2015 15:48