Palenque: La moneda de jade PDF Imprimir E-mail

 

Zona Arqueológica de Palenque, Chiapas1

“Palenque es una de las ciudades más importantes del periodo Clásico (250-900 d.C.). De ser una pequeña aldea de agricultores y cazadores se convirtió en la capital de una poderosa dinastía que dominó una extensa región. Se piensa que adquirió importancia cuando se fundó la dinastía local y se entronizó al primer gobernante conocido como K’uk’ Balam I (Jaguar-Quetzal I), alrededor del año 431 d.C. […] Palenque vivió su auge entre los años 615 y 783 d.C.[…] Hacia el año 800 d.C. contaba con una población cercana a los 8 mil habitantes. A partir de entonces el poderío de la ciudad comenzó a declinar. Un siglo después la ciudad estaba abandonada, sin que se conozcan de manera clara, todavía, las razones de su caída2.”

La zona arqueológica de Palenque se ubica en el suroeste de la República Mexicana, en la parte norte del estado de Chiapas. El nombre que recibía la antigua ciudad Maya durante el periodo Clásico, de acuerdo con las inscripciones, era el de Lakamha’, que significa “lugar cercado de una valla de madera o estaca”.

Para su resguardo y protección la zona arqueológica de Palenque tiene dos declaratorias, la primera de ellas se decretó en Julio de 1981 y en ella se inserta a la zona arqueológica y sus alrededores como Parque Nacional y Zona de Monumentos Arqueológicos, abarcando un área de mil 781 hectáreas. La segunda de las declaratorias la coloca como Patrimonio de la Humanidad, en ella queda inscrito como Parque Nacional Palenque y Zona de Monumentos Arqueológicos de Palenque, su decreto se llevó a cabo el 11 de diciembre de 1987.

 

Ubicación de la zona arqueológica


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La Ciudad

La Ciudad3

A partir de las últimas exploraciones y el mapeo integral de la ciudad, hasta el momento han sido identificadas por lo menos 1478 estructuras, las cuales van desde pequeñas plataformas hasta edificios de mayores dimensiones. El espacio habilitado para la visita pública está formado por más de 200 estructuras arquitectónicas entre las que destacan: Grupo I – II, Grupo de los Murciélagos, Grupo B, Grupo C, Grupo Norte, Templo de las Inscripciones, Templo de la Reina Roja (XIII) , Templo de la Calavera, Templo XI, Grupo IV, Juego de Pelota, Acueducto, Grupo XVI, Templo IV, Templo XIV, Plaza del Sol, Templo del Sol, Templo de la Cruz Foliada, Templo de la Cruz y Templo del Bello Relieve.

El Templo de las Inscripciones. Debe su nombre a grandes tableros esculpidos que contienen una de las series glificas más largas en las tierras mayas. En su interior se encuentra una de las tumbas más famosas en la arqueología mexicana, nos referimos a la tumba de K’inich Janahb’ Pakal, descubierta en 1952 por Alberto Ruz Lhuillier.

El Palacio. Su elemento más notable es una torre de planta rectangular cuya funcionalidad pudo la observación astronómica y/o punto de vigía hacia el valle..

Plaza Central. Conjunto arquitectónico que contiene la mayor parte de los edificios más importantes del sitio y que fue el corazón del antiguo asentamiento.

Tumba XIII o de la Reina Roja. Se localiza junto al Templo de las Inscripciones. Es un modelo clásico de edificio prehispánico con funciones funerarias. Aquí fue localizada una osamenta femenina relacionada con la nobleza palencana, la cual estaba cubierta con un mineral rojo llamado cinabrio y acompañada de una ofrenda funeraria rica en malaquita.

El Palacio. Fue la residencia del gobernante junto con toda su familia y algunos dignatarios de alto rango. Aquí es posible ver una gran cantidad de relieves en estuco, pintura mural, letrinas y baños de vapor, además del Patio de los cautivos, lugar en el cual se encuentran los monumentos de guerreros vencidos de ciudades enemigas.

Grupo de las Cruces. Espacio de adoración y veneración a deidades y antepasados respetados. Fue un lugar sagrado para los mayas y en el cual se puede admirar la belleza del Templo del Sol y la majestuosidad del Templo de la Cruz, además del Templo de la Cruz Foliada.

Juego de Pelota. Lugar en donde se realizaban actividades y ceremonias importantes para el continuo movimiento del sol.

Grupo Norte. Lugar en donde según las leyendas cuentan que el Conde Jean Frederick Waldeck se hospedó, debido a esto en su honor se bautizó a uno de sus edificios como el Templo del Conde.

 
Dinastía

Dinastía de Palenque (B’aakal)4

Existen evidencias arqueológicas de que el sitio estuvo habitado desde el Preclásico tardío. Los textos jeroglíficos remontan el origen de la dinastía palencana, antiguamente llamada B’aakal, hasta tiempos mitológicos, otorgando una mayor legitimidad a los gobernantes divinos. El primer gobernante histórico de la dinastía fue K’uk’ B’ahlam I, quien llegó al poder a inicios del siglo IV a.C. Sin embargo, él no residía en Lakamha’, sino en un sitio llamado Tok Tahn, cuya ubicación se desconoce hasta ahora. La dinastía llegó a Lakamha’ dirigida por el tercer gobernante B’utz’aj Sak Chiihk acompañado por su hermano, quien llevaría el nombre de Ahku’l Mo’ Naahb’ I. Los siguientes tres gobernantes: K’an Joy Chitam I, Ahku’l Mo’ Naahb’ II y Kan B’ahlam I consolidaron la ciudad como el señorío dominante de la región.

Tras el gobierno de 11 años de Kan B’ahlam I, llegó al trono una mujer llamada Ix Yo’hl Ik’nal, una de las primeras y pocas soberanas de las Tierras Bajas mayas durante el periodo Clásico. La llegada de una mujer al trono de Palenque fue una circunstancia inusual, ya que con ella se rompe el régimen patrilineal de sucesión. Fue durante su gobierno que Palenque, aparentemente, sufre una importante derrota militar ante la dinastía Kaanu’l, la cual se encontraba asentada en el sitio de Dzibanché, en el sur de Quintana Roo. La escalinata jeroglífica del Palacio registra este suceso, ocurrido quizá en el año 599 d.C.

Tras la muerte de Ix Yo’hl Ik’nal, en el año 604 d.C., llega al poder Ajen Yo’hl Mat quien, a finales de su gobierno, en 611 d.C., sufre una nueva derrota militar a manos de los ejércitos de la dinastía Kaanu’l. Ambas derrotas indican que Palenque había adquirido cierta importancia dentro del ámbito geopolítico de las Tierras Bajas mayas. Es justo en esta época turbulenta cuando nació uno de los personajes más importantes del reino de Palenque, K’ihnich Janaab’ Pakal. El siguiente gobernante registrado fue Muwaan Mat, quien retoma su nombre del dios progenitor de la Tríada de dioses patronos de la ciudad.

En 615 d.C., tres años después de la muerte de Muwaan Mat, llegó al poder K’ihnich Janaab’ Pakal, posiblemente su madre, Sak K’uk’ fungió como regente durante esos tres años, hasta que su hijo tuviera la edad suficiente de gobernar. Pakal fue ungido como gobernante a los 12 años de edad y durante su largo gobierno, logró que Palenque recuperara su esplendor. Sus sucesores, dos de sus hijos K’ihnich Kan B’ahlam y K’ihnich K’an Joy Chitam, así como su nieto K’ihnich Ahku’l Mo’ Naahb’ continuaron con su labor, consolidando a Palenque como una gran ciudad.

Los registros escritos hablan de dos últimos gobernantes: Upakal K’ihnich Janaab’ Pakal y K’ihnich K’uk’ B’ahlam, lo que podría indicar que la dinastía y poder de Palenque duraron hasta finales del siglo VIII y principios del siglo IX.

 

 
Exploraciones

Exploraciones

1567           Fray Pedro Lorenzo de la Nada realiza la primera visita de un europeo a Palenque. En ese entonces la región era conocida por el pueblo Chol de Otolum, que significa  “Tierra de Casas Fuertes"; el fraile lo tradujo como Palenque que proviene del catalán “palenc” (Según el diccionario de la RAE palenque : del catalán palenc, empalizada, y éste del latín palus, palo. Valla de madera o estacada que se hace para la defensa de un puesto, para cerrar el terreno en que se ha de hacer una fiesta pública o para otros fines// Terrreno cercado por una estacada. En castellano significa empalizada: Terreno cercado por una estacada para celebrar algún acto solemne).

1740           Antonio de Solís es nombrado sacerdote del pueblo de Palenque, dónde arriba con numerosos hermanos y tres sobrino. La familia al buscar terrenos para sembrar se encuentra unas “casas de piedra” de las cuales quedan asombrados. Uno de los niños conservó el recuerdo de esta visita y al ser adulto organiza la primera expedición.

1773           El sacerdote Ramón Ordóñez y Aguiar, sobrino de Antonio Solís, siendo, siendo ya cura de Ciudad Real (San Cristóbal de las Casas), realiza una visita a las “casas de piedra” de su infancia. A su regreso informa a José Estachería, 39vo. Gobernador de Guatemala, de la existencia de las ruinas.

1784           El gobernador Guatemalteco, José Estachería ordena al teniente José Antonio Calderón visitar Palenque y rendir un informe al respecto, mismo que es presentado el 15 de diciembre de 1784, en el presenta la crónica de los tres días de su estadía en el sitio en la cual enlista 215 estructuras haciendo hincapié en el palacio del cual señala “por su constructura y magnitud no pudo ser menos”, incluye dibujos de los edificios. Finalmente asigna la manufactura de Palenque a los Romanos. En palabras de Ignacio Bernal, este representa el primer informe netamente de carácter arqueológico que conocemos (1979: 80).

1785           No conforme Estachería con el informe de Calderón, comisiona al arquitecto Antonio Bernasconi a una nueva visita a Palenque. En su informe abunda sobre datos arquitectónicos, señalando que esta no tiene ningún parecido “ni con antiguo ni moderno que conozca”. Este informe es enviado al Rey Carlos III de España buscando la aprobación de más expediciones.

1786           Carlos III aprueba lo hecho hasta el momento en Palenque y ordena continuar con sus exploraciones.

1787           Obedeciendo las ordenes Reales, Estacherí encomienda al capitán de artillería Antonio Ruíz una nueva expedición a la ciudad prehispánica, asignándole al dibujante Ricardo Almendariz para llevar a cabo un informe convenientemente ilustrado. En su informe señala no haber dejado un solo espacio de la antigua ciudad sin excavar. Su informe incluye buenas láminas sobre los edificios sus conclusiones giran en torno a la posibilidad que esta ciudad sea la evidencia de conquistas fenicias, griegas o romanas en estas tierras, pero definitivamente dándole su crédito a los mayas como constructores de los edificios eminentemente influenciados por los primeros. En base a un informe sobre Uxmal plantea la unidad maya al menos en Yucatán y Palenque. El informe es enviado a España junto con algunas piezas arqueológicas, desafortunadamente Carlos III muere un año después y ya no puede ver los frutos de la expedición pues arriban posteriormente a su muerte. Actualmente se encuentran en el museo de América en Madrid, incluyendo la estela de Madrid, algunos fragmentos de estucos con glifos, entre otras cosas.

1808           Desde un año antes el capitán francés Guillermo Dupaix fue comisionado por Carlos IV para continuar con las expediciones ya no sólo en un sitio sino en todo el territorio novohispano, pero es en esta fecha que después de pasar varias penurias y visitar varios sitios a lo largo de México, llega a Palenque. Las descripciones del sitio se enfocan principalmente en la arquitectura, identificando sistemas y materiales constructivos así como algunos otros elementos como glífos, los relieves de las fachadas de los edificios, entre otras cosas. Sus conclusiones apuntan a que gente de la Atlántida fue quien arribó a Palenque, haciendo comparaciones con El Tajín y Monte Albán. Los dibujos estuvieron a cargo de Luciano Castañeda, cuyas representaciones en ocasiones tendían a ser más retocados y exagerados que la representación real.

1832           Llega a Palenque la expedición del conde Jean-Frédéric Maximilien de Waldeck, permaneció en el sitio por más de dos años. El conde Waldeck realizó algunas descripciones, así como dibujos de los monumentos y de las esculturas que encontró. Sus dibujos llaman particularmente la atención, debido a que más que representar los rasgos característicos de la cultura maya, son un tanto imaginativos y realizados con una visión completamente europeizada. Los resultados de su trabajo fueron publicados 30 años después de la aparición de la obra Monuments anciens du Mexique, con una introducción de Brasseur de Bourbourg.

1839           El informe de las exploraciones de Guillermo Dupaix, que incluyen los dibujos de Castañeda, son premiados por la sociedad de Geografía de París, como el mejor trabajo de geografía, arqueología o relatos de viaje en América central.

1840           Expedición de John Loyd Stephens y Frederick Caterwood Las vicisitudes de su visita, acompañadas de algunas descripciones y dibujos, fueron publicados en el libro: Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan. Catherwood realizó dibujos de gran calidad técnica y artística, en los cuales representó fielmente los relieves y las inscripciones jeroglíficas.

1857           Debido al gran interés desatado en el viejo continente a partir de las diversas exploraciones que habían tenido lugar en la nueva España, el gobierno francés designa a Désiré Charnay para explorar diversas ciudades prehispánicas en este territorio. Después de un largo recorrido por el territorio novohispano, llega a Palenque. El objetivo de esta misión fue estudiar las antiguas ciudades mesoamericanas. Describe varios edificios y hace diversas litografías de ellos.

1877           En junio Teobert Mahler llega a Palenque. Utilizó el Palacio para su campamento y lo bautizó como “Las Monjas”. Lo sobresaliente de su estancia en la ciudad son las imágenes que tomo de los edificios.

1882           Charnay regresa a Palenque. En esta ocasión nota la progresiva destrucción de varios edificios como el colapso del Templo de la Cruz, el cual estaba completo durante su primera visita, de igual forma, se percató que el relieve en el Templo del León había desaparecido. Con Charnay el capítulo de los viajeros románticos se cierra y uno nuevo se abre: la era de las expediciones arqueológicas de carácter científico arrancaba. Charnay establece ciertas similitudes estilísticas en la arquitectura con algunos santuarios sagrados japoneses, como la cubierta en mansarda. Charnay cree que esto sea la prueba del origen asiático de los antiguos toltecas y otras culturas mesoamericanas.

1895           Alfred Percival Maudslay llega a Palenque y realiza la que puede ser considerada la primera temporada de investigaciones arqueológicas en Palenque. Durante los cuatro meses y medio de su estancia, llevó a cabo excavaciones en varios lugares del sitio, en la mayoría de los casos con la intención de remover los depósitos de tierra y escombros para poder liberar las  paredes y observar así los diversos relieves y glifos. Además, junto con el ingeniero Prince llevó a cabo el primer plano topográfico de la antigua ciudad. Finalmente los trabajos en el sitio fueron publicados en cinco tomos, intitulados: #Biologia Centrali, Americana#, destacando las excelentes fotografías que tomó del Palacio y otros edificios.

                  Ese mismo año el antropólogo estadounidense William H. Holmes, realizó un análisis arquitectónico de la antigua ciudad, haciendo dibujos y descripciones de los edificios, dos años más tardes su trabajo sería publicado: Archaeological Studies among the Ancient Cities of Mexico.

1921-1926     Eduardo Noguera efectúa una inspección para verificar el estado de conservación del sitio, elaborando una monografía  para el archivo técnico de la Dirección de Monumentos Prehispánicos.

1922           Tras un largo periodo Palenque fue abandonada de la atención de exploradores y viajeros debido a los momentos revolucionarios en que se encontraba inmerso el país. En este año el danés Franz Bloom fue por la Dirección de Antropología y el Ministerio Mexicano de Desarrollo y Agricultura para estudiar el sitio, llevando a cabo una primera visita.

1925           Frans Blom regresa a Palenque siendo encargado de la primera expedición en el área, la expedición fue financiada por la Universidad de Tulane, realizando un minucioso reconocimiento del sitio, el más completo llevado a cabo hasta hoy, a tal punto que sigue siendo un trabajo de referencia para los científicos que trabajan en el sitio actualmente, lleva a cabo el primer reconocimiento sistemático y mapeo de la ciudad prehispánica de Palenque, identificando la distribución de las estructuras localizadas en el núcleo de la ciudad, así como de algunos grupos habitacionales aledaños. Su trabajo fue publicado con el título Tribes and Temples. A record of the expedition to Middle America conducted by the Tulane university of Louisiana in 1925.

1933-1945      Miguel Ángel Fernández realizó excavaciones arqueológicas, explorando y restaurando varios edificios como el Palacio, templos del sol, de la Cruz, de la Cruz foliada, del Conde y los del grupo norte.

1949           Inician las investigaciones del arqueólogo Alberto Ruz en Palenque las cuales a la postre tendrían una duración de nueve años, participarían el arqueólogo Jesús Núñez Chinchilla, el dibujante Agustín Villagra Caletri y el rest. Santos Villasantos entre otros.

1952           El arqueólogo Alberto Ruz descubre la tumba de Pakal, el gobernante más famoso de Palenque, este hecho representa uno de los hallazgos más importantes en la arqueología mexicana.

1959           Finalizan las investigaciones de Alberto Ruz en Palenque y su equipo. Sus exploraciones incluyeron la intervención en el Palacio, los templos de la Cruz, de la Cruz foliada y del Sol, entre otros.

1967- 1974     El arqueólogo Jorge Acosta lleva a cabo varias temporadas de investigación en Palenque. Lleva a cabo la conservación de los templos del Grupo de las Cruces, continúa con los exploraciones en El Palacio, el Templo de las Inscripciones y los templos XII y XIV, por su parte iniciar la exploración y consolidación del Grupo Norte y el Acueducto; fuera del núcleo de la ciudad. Llevó a cabo parcialmente la excavación y consolidación del Templo Encantado.

1979-1982      César Saenz continúa con algunos trabajos arqueológicos en el sitio, enfocados principalmente en la conservación de diversos edificios en el núcleo central.

1981           (Julio) Declaratoria nacional como Parque Nacional y Zona de Monumentos Arqueológicos

1983           El arqueólogo Roberto García Moll dirige los trabajos en la zona, entre 1983 y 1987 la arqueóloga Rosalba Nieto Calleja se encargó de los trabajos en Palenque, efectuó trabajos de conservación en el centro del sitio y el Templo Olvidado, en donde realizó algunos hallazgos como tumbas de cista con ofrendas de máscaras de jade, cinturones ceremoniales y vasijas completas.

1983           Merle Greene Robertson publica. The Sculpture of Palenque. Volume I: The Temple of Inscriptions.

1987           (11 de diciembre) Declaratoria internacional como Patrimonio de la Humanidad, en las categorías de Parque Nacional y Zona de Monumentos Arqueológicos.

1989-1994  El Proyecto Especial Palenque es dirigido por el arqueólogo Arnoldo González Cruz, uno de los proyectos arqueológicos y de restauración más importantes del sitio. La investigación y conservación se enfocó en numerosos edificios del núcleo central de la ciudad como son El Palacio, Grupo Norte, Templo XIII, Templo de la Calavera, el Grupo de las Cruces y el Templo XXI. De la misma manera se realizaron trabajos en las áreas residenciales cercanas como el Grupo I y II el Grupo B, C, Murciélagos, Grupo IV. Como parte del proyecto se estableció el "Área de Conservación Especializada" con el objetivo de llevar a cabo la restauración de los elementos culturales muebles rescatados durante las excavaciones, principalmente porta incensarios y glifos de estuco.33 En Marzo de 1994, durante las excavaciones del templo XIII, se lleva a cabo el descubrimiento de la tumba de la "Reina Roja".

1998-2000 El Proyecto de Mapeo de Palenque se completó en agosto de 2000. En total, se identificaron y registraron 1478 estructuras. El mapa anterior del sitio (Robertson 1983) cubría esencialmente la misma área, pero contenía solo 329 estructuras. El mapeo abarco un área de 220 hectáreas y se determinó que los asentamientos eran cuatro veces más densos de lo que antes se sabía. El nuevo mapa se creó a partir de más de 24,500 puntos individuales, tomados en cada esquina de los edificios, los bordes de los ríos y los cambios topográficos. La precisión fue uno de los propósitos principales del proyecto, y como resultado las localizaciones de los rasgos en el mapa están correctos dentro de un rango de error de ±20 cm. Las más de 1000 estructuras nuevamente registradas van desde pequeñas plataformas de medio metro de altura hasta la mayor estructura jamás encontrada en Palenque, el templo Escondido.

2004         En 2004 la tumba de Pakal fue cerrada al público como una medida de conservación puesto que la afluencia  masiva de visitantes había provocado el aumento de la temperatura y la humedad del espacio. No obstante, al comienzo de aquella década también empezó a considerarse la pertinencia de sustituir las placas metálicas que sostenían la lápida en virtud del grado de corrosión que presentaban.

2008        La Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), desarrolló un proyecto interdisciplinario tendiente a definir no sólo el estado de conservación de la lápida, sino de diversos elementos asociados: relieves, aplanados, sarcófago y escalones; contemplando el levantamiento de un registro pormenorizado y abarcando aspectos de conservación, arquitectura y arqueología.

2010        Este proyecto logró la colaboración entre especialistas de diversas instancias del INAH, como las coordinaciones nacionales de Conservación y de Arqueología, la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico, y la Zona Arqueológica de Palenque; además de la Universidad Nacional Autónoma de México, a través del Instituto de Ingeniería. El proyecto también, evaluaría la viabilidad de la reinserción de la lápida de la tumba y sellado permanente de la misma, para su cabal conservación. Se sustituyeron las vigas metálicas, colocadas hace casi 60 años por Alberto Ruz, por unas de madera. Estas maniobras se realizaron entre julio y octubre de 2010, bajo la supervisión del restaurador Rogelio Rivero Chong, subdirector de Conservación del Patrimonio Cultural; y del maestro Abraham Roberto Sánchez Ramírez, jefe del Laboratorio de Estructuras y Materiales del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

En 2009 el Consejo de Arqueología del INAH resolvió que era necesario descender la lápida y sellar definitivamente el sarcófago, tomando en cuenta los riesgos que corría la pieza y de que los restos de K’inich Janaab’ Pakal ya han sido ampliamente estudiados. Uno de los aspectos más destacados del proyecto incluyó el nuevo registro de la lápida de Pakal II, mediante el Radar de Penetración, lo cual permitió conocer si la lápida presentaba fracturas o fisuras, u otras anomalías que significaran un riesgo durante las maniobras de retiro de las placas metálicas que la soportaban. De acuerdo con el escaneo por georadar fue posible concluir que la lápida  no presentaba fracturas, pero su esquina noreste tiene una mayor concentración de humedad.

En vista de esta situación, se practicaron 4 sondeos experimentales de Tomografía Resistiva Eléctrica (ERT). Los resultados preliminares señalaron que en la parte norte existe una zona muy conductiva de la energía eléctrica, la cual podría corresponder al relleno de un túnel o pasadizo, lo que corroboraría las hipótesis referentes a que el Templo de las Inscripciones y la Tumba del Rey Pakal podrían ser solo una parte de la historia funeraria de la ciudad.

Consciente de la importancia que esto implica, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha considerado necesaria la aplicación de métodos geofísicos, no destructivos ni invasivos de ingeniería electromagnética y de tomografía de resistividad eléctrica, a través de un proyecto de investigación que permita conocer más a más detalle el relleno del piso; identificar el tipo de fracturas; y calcular la presión que ejercen en su conjunto las 28 toneladas sobre una pequeña superficie a través de un modelo estructural que justifique la carga del sarcófago y que permita predecir el riesgo a la ruptura. El uso de ambos métodos permite también localizar las fuentes de humedad por medio de un monitoreo en diferentes épocas del año y definir con precisión lo que podría ser una entrada a la Cripta, hasta ahora desconocida y por donde probablemente fueron introducidos el sarcófago y la lápida.

2012        Inicia La exploración de la tumba del Templo XX de Palenque. En 1999, fue localizada una tumba debajo de la última etapa constructiva del templo XX en Palenque, sin embargo las características de la preservación del edificio, hizo necesaria la necesidad de su consolidación previa a la exploración de la tumba. Tras el uso de georadar, se logró detectar una tumba en el Templo XX a una profundidad de 1.54 cm. Con esta evidencia, en 2011 arqueólogos del INAH bajaron a cinco metros de profundidad una cámara de video de cuatro por seis centímetros y de apenas 94 gramos de peso por un orificio de 15 por 15 centímetros para hacer la exploración de sondeo. Los resultados arrojaron imágenes sobre la existencia de un espacio con muros y aplanados pintados en rojo, y nueve personajes delineados en negro, además de vasijas y piezas de jade y concha. Las interpretaciones de dichas imágenes apuntaban a que se trata de una habitación de carácter mortuorio con pintura mural y posiblemente sobre las lajas del piso se encuentre halla el entierro de un personaje, cuya característica a diferencia de la tumba de Pakal es que no contiene sarcófago alguno.

En 2012 Un equipo multidisciplinario del Instituto Nacional de Antropología e Historia ingresó por vez primera a la cámara funeraria descubierta hace 13 años, la cual podría contener los restos de uno de los primeros soberanos de esa antigua ciudad: K’uk Bahlam I, que ascendió al poder en 431 d.C., y fundó la dinastía a la que perteneció el célebre gobernante maya Pakal. La exploración y recuperación de materiales arqueológicos comenzará después de  estabilizar la pintura mural que decora el espacio funerario.

 

 
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Video 50 años del descubrimiento de la Tumba de Pakal. INAHTV

Reproducción de la Tumba de Pakal en el Museo de sitio de Palenque. INAHTV

Museo de Sitio de Palenque. INAHTV

Sala Maya del Museo Nacional de Antropología

Zona Arqueologica de Palenque, Chiapas.

Cámara endoscópica al interior de la tumba

La Reina Roja

Georadar y tomografía aplicados en el Templo de las Inscripciones

 
Bibliografía

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Última actualización el Jueves, 14 de Mayo de 2015 16:19